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Un problema de salud

La diabetes ha adquirido un carácter pandémico. Se estima que el número de personas diabéticas en el mundo para 2030 alcance la cifra de 552 millones. Uno de cada 10 adultos podría padecer diabetes, esto equivaldría al diagnostico de tres nuevos casos cada 10 segundos. La gran mayoría de las personas que viven con Diabetes presentan diabetes tipo 2- el tipo de diabetes mayormente asociado a mala dieta, falta de ejercicios físicos y obesidad.

 

Según los criterios de la OMS y la FID, se estima una prevalencia del 5% o superior, prevalencia que aumenta con la edad; Con los criterios de la ADA, su prevalencia se triplica o cuadruplica. 

 

En México la incidencia de diabetes tipo 2 ha aumentado 28.04 por ciento durante los últimos años. En el año 2000, la tasa de diabetes mellitus tipo 2 en México era de 287.19 casos por cada 100 mil habitantes; en 2016, dicho indicador asciende a 367.72. 

Las entidades en las que más ha aumentado la incidencia de diabetes tipo 2 en dicho periodo son Chiapas, Aguascalientes y Sonora, con incrementos de 142.43%, 114.82% y 107.19%, respectivamente.

Segun estadisticas de La Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud 2017 en Hidalgo, Estado de México, Oaxaca y Chihuahua han registrado un  aumento en la tasa de diabetes tipo 2 de 84.%, 67.09%, 66.46% y 60.75%. La lista de los 10 estados con más aumento en diabetes tipo 2 la completan Nuevo León (49.98%), San Luis Potosí (49.48%) y Zacatecas (46.78%).  Además la mayor prevalencia de diabetes se observa entre los hombres de 60 a 69 años (27.7%), y las mujeres de este mismo rango de edad (32.7%) y de 70 a 79 años (29.8%).

El Instituto Nacional de Salud Pública(INSP) indica que mas del 14% de los adultos en México tiene diabetes, y que las muertes podrían sumar 80 mil año. 

 

En España, el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2, lo que equivale a más de 5,3 millones. De ellos, casi 3 millones ya estaban diagnosticados, 2,3 millones, el 43% del total, desconocían que padecían la informacion completa de la enfermedad. En el año 2017, se estima que el porcentaje de adultos con diabetes fue de aproximadamente el 10,4%. 

Por otra parte también conocemos las diferencias en el número de afectados según edad y sexo. Entre los 61 y los 75 años el 29,8% de las mujeres y el 42,4% de los varones presentan diabetes tipo 2, estos datos aumentan con la edad a partir de 75 años.

 

En las comunidades autónomas de España: Norte 1: Asturias y Galicia; Norte 2: País Vasco, Navarra y Cantabria; Noreste: Cataluña y Aragón; Centro: Madrid, Extremadura, Castilla La Mancha y Castilla-León; Levante: Valencia y Baleares; Sur: Andalucía y Canarias, los resultados que hoy se presentan, establecen que 11,58 personas por cada 1.000 personas-año desarrollan diabetes. En base al censo actual de la población española, esto implica que cada año aparecen 386.003 nuevos casos de diabetes en la población mayor de 18 años. La incidencia de diabetes es más alta en hombres que en mujeres. En los hombres aumenta con la edad desde los 18 años, con un máximo en los 75, mientras que en las mujeres la incidencia crece de forma continua con la edad. 

 

Esta estadística muestra la evolución del porcentaje de adultos con diabetes en España de 2010 a 2017, estudios realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas .

 

Las previsiones de futuro no son nada buenas: tal y como afirma la Federación de Diabéticos Españoles, pasaremos de casi 400 millones de personas con diabetes en el mundo (9% de la población total adulta) a 592 millones de personas con diabetes en 2035. ¡En 2 décadas se prevé un aumento de casi el 50%!

Riesgo de padecer diabetes

Se aconseja realizar un estudio de búsqueda de diabetes a todos los adultos con sobrepeso (índice de masa corporal mayor de 25 k/m2) y con otro de estos factores de riesgo adicional:

  • Sedentarismo.

  • Familiares de primer grado con diabetes.

  • Mujeres con diagnóstico previo de diabetes gestacional o que tuvieron un niño que nació con peso elevado (más de 4 k).

  • Hipertensos, es decir, con presión arterial por encima de 140/90 mmHg o tratados con fármacos antihipertensivos.

  • Alteraciones en el colesterol: HDL menor de 35 mg/dl y/o triglicéridos por encima de 250 mg/dl.

  • Mujeres diagnosticadas de ovario poliquístico.

  • Alteraciones de la glucosa en ayunas o intolerancia a la glucosa en una determinación anterior.

  • Antecedentes de enfermedad cardiovascular.

Complicaciones

La diabetes mellitus en su evolución puede presentar complicaciones agudas y complicaciones crónicas. 

Las complicaciones agudas son la hipoglucemia que puede ser moderada o grave y la  hiperglucemia (que según grados puede ser clasificada como hiperglucemia simple, coma hiperosmolar, cetosis y cetoacidosis). Su médico le enseñara a reconocer precozmente los síntomas y signos de estas complicaciones.

Las complicaciones crónicas son: la enfermedad cerebrovascular , la retinopatía diabética, la enfermedad cardiovascular, la nefropatía diabética, la vasculopatía diabética y la neuropatía diabética. 

 

Retinopatía diabética: 

La diabetes causa problemas de los ojos que pueden resultar en ceguera. Las personas con diabetes, tienen mayor riesgo de ceguera que las personas que no tienen diabetes. Sin embargo, la mayoría de las personas con diabetes no llegan a tener complicaciones serias en los ojos. Con exámenes regulares, puede evitarse que los problemas se vuelvan serios. Además, si surge un problema más grave, hay tratamientos que con frecuencia son eficaces si los inicia de inmediato.

Retinopatía no proliferativa

Con la retinopatía no proliferativa, el tipo más común de retinopatía, los vasos capilares en la parte trasera del ojo se hinchan y forman bolsas. La retinopatía no proliferativa puede tener tres etapas (leve, moderada y severa), a medida que se obstruyen más y más vasos sanguíneos. A pesar de que la retinopatía por lo general no causa pérdida de visión en esta etapa, las paredes capilares pueden perder la capacidad de controlar el flujo de sustancias entre la sangre y la retina. Puede haber fugas de líquido a la parte del ojo donde ocurre el enfoque, la mácula. Cuando la mácula se hincha con líquido, una afección llamada edema macular, la visión se vuelve borrosa y se puede perder del todo. Si bien la retinopatía no proliferativa generalmente no requiere tratamiento, es necesario tratar el edema macular, pero afortunadamente, el tratamiento generalmente logra detener y a veces revertir la pérdida de la visión.

Retinopatía proliferativa

En ciertas personas, después de varios años, la retinopatía avanza y se convierte en un tipo más serio, llamado retinopatía proliferativa. Con este tipo, hay tanto daño a los vasos sanguíneos que estos se cierran. En respuesta, comienzan a crecer nuevos vasos sanguíneos en la retina. Estos nuevos vasos son débiles y pueden tener fugas de sangre, lo que bloquea la visión y se denomina hemorragia vítrea. Los nuevos vasos sanguíneos también pueden causar cicatrices. Cuando las cicatrices se encogen, pueden distorsionar la retina o jalarla fuera de lugar, un trastorno llamado desprendimiento de retina.

¿Cuál es el tratamiento?

Se han alcanzado enormes logros en el tratamiento de la retinopatía diabética. En la mayoría de las personas se puede prevenir la ceguera con tratamientos como fotocoagulación dispersa y focal, como también vitrectomía. Cuanto antes se diagnostique la retinopatía, mayor la probabilidad de que dichos tratamientos sean exitosos. Se obtienen los mejores resultados cuando la visión todavía es normal. De ahí la importancia de su revisión oftalmológica inmediata en caso necesario. Nuestro equipo de oftalmología revisará su caso si es preciso.

Enfermedad cerebrovascular: 

La diabetes mellitus incrementa la posibilidad de enfermedad cerebrovascular  Para entrar en el cerebro la glucosa no necesita insulina, ya que penetra directamente desde la sangre. Mantener unos niveles constantes de glucosa en la sangre (entre 60-110 mg/dl) evita que se produzcan daños a nivel del sistema nervioso.

Enfermedad cardiovascular: 

La Diabetes mellitus es un factor de riesgo cardiovascular. Tanto si la producción de insulina es insuficiente como si existe una resistencia a su acción, la glucosa se acumula en la sangre (lo que se denomina hiperglucemia), daña progresivamente los vasos sanguíneos (arterias y venas) y acelera el proceso de arteriosclerosis aumentando el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular: angina, infarto agudo de miocardio (así como sus complicaciones y la mortalidad posterior al infarto) y la muerte cardiaca súbita. El riesgo cardiovascular de una persona diabética de padecer un evento cardiovascular se iguala al de una persona no diabética que haya tenido un infarto. Si es necesario le remitiremos a nuestro equipo de cardiólogos  que controlará su riesgo cardiovascular.

 

Nefropatía diabética: 

Los riñones son órganos vitales. Dentro de ellos hay millones de diminutos vasos sanguíneos que actúan como filtros. Su labor es eliminar productos de desecho de la sangre.

A veces este sistema de filtrado deja de funcionar debidamente. La diabetes puede causar daño a los riñones y hacer que fallen. Cuando los riñones fallan, pierden su capacidad de filtrar los productos de desecho, lo que resulta en nefropatía. Cuando la nefropatía avanza y se agrava el daño renal puede ser necesaria la realización de diálisis. 

Le remitiremos a nuestro equipo de necrología si fuera necesario.

Neuropatía diabética:

Aunque puede causar dolor, el daño a los nervios debido a la diabetes también puede disminuirle la sensibilidad al dolor, calor o frío. La pérdida de sensación a menudo significa que es posible que no sienta una lesión en los pies. Tal vez tenga una tachuela o piedra en el zapato y camine todo el día con ella sin darse cuenta. Puede que le salga una ampolla y no lo sepa. Quizá no note una lesión en el pie hasta que tenga una lesión e infección de la piel. Por esa razón su médico podrá prescribirle el uso de medias de algodón sin elásticos de colores claros que no enmascaren el sangrado por lesión o empeore la circulación de los miembros inferiores. 

El daño a los nervios también puede causar cambios en la forma de los pies y dedos. Si tiene deformidades en los pies o dedos, nuestro cirujano ortopédico y técnico ortopédico  podrá prescribir el uso de zapatos terapéuticos para evitar forzar  los pies  en zapatos regulares. Puede ser necesario practicar una EMG para valorar una neuropatía diabetica, le remitiremos a nuestro equipo de electrofisiología.

Vasculopatía diabética o daño a los vasos sanguíneos: 

La diabetes mellitus también incrementa la  afectación de las arterias periféricas. Los vasos sanguíneos del pie y la pierna se vuelven más angostos y duros. Usted puede controlar algunas de las causas de la mala circulación. No fume; esto hace que las arterias se endurezcan más rápido. Además, siga las recomendaciones de su médico para mantener bajo control la presión y el colesterol.

Quizá sienta frío en los pies y le provoque calentárselos. Desafortunadamente, si no puede sentir el calor en los pies, es fácil quemárselos con agua caliente o con botellas o bolsas de agua caliente. La mejor manera de calentarse los pies es ponerse medias abrigadoras.

Algunas personas sienten dolor en las pantorrillas cuando caminan rápido o en una superficie dura, o suben una cuesta. Esto se llama claudicación intermitente. Lo más probable es que se le vaya el dolor si se detiene a descansar unos minutos. Si tiene estos síntomas, debe dejar de fumar. 

Se prescribirá un estudio vascular periférico y se le indicará un plan de marcha y   medicamentos que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. El ejercicio es bueno para la mala circulación. Estimula el flujo sanguíneo en los pies y piernas. Cuando camine use zapatos resistentes, cómodos y que le queden bien, pero no camine cuando tenga llagas abiertas. Los zapatos deben comprarse SIEMPRE en horario de la tarde cuando los pies pueden presentar mayor edema. 

Alteraciones del pie:

La diabetes puede causar cambios en la piel de los pies. A veces se le puede secar mucho. Es posible que se pele o agriete. El problema es que los nervios que controlan la grasa y humedad de los pies ya no funcionan.

Por otro lado, la mala circulación (flujo sanguíneo) puede hacer que disminuya la capacidad del pie de combatir la infección y sanar. Después de bañarse, séquese los pies y póngase una capa delgada de vaselina simple, crema de manos sin olor u otro producto humectante.

No se ponga aceite ni crema entre los dedos. La humedad adicional puede producir infecciones. Tampoco se remoje los pies, pues puede resecarle la piel.

Callos y durezas

A las personas con diabetes les salen callos con más frecuencia y les crecen más rápido. Esto se debe a que hay puntos de mucha presión en la planta. Si tiene muchos callos quizá signifique que necesita zapatos y suelas terapéuticos.

Si los callos no se cortan, la piel se pone más gruesa, se quiebra y le salen llagas abiertas. El uso diario de una piedra pómez ayuda a mantener los callos bajo control. Lo mejor es usar la piedra pómez con la piel mojada. Póngase crema inmediatamente después de usar la piedra pómez. Puede utilizar nuestro Biocromox Derm con vitaminas y antioxidantes que revitalizan profundamente la piel, dejándola suave e hidratada.

No trate de eliminar los callos con sustancias químicas. Estos productos le pueden quemar la piel.

Llagas en los pies

Las llagas suelen formarse con mayor frecuencia, en la parte anterior de la planta del pie . Las llagas en los lados del pie generalmente se deben a zapatos que no quedan bien. Recuerde que nuestro podólogo debe examinarle toda llaga de inmediato, incluso las que no causan dolor. Las llagas que se descuidan pueden infectarse, lo que a su vez puede resultar en la pérdida de la extremidad.

Nuestro cirujano ortopédico y podólogo tratará cada llaga según corresponda. Es posible que le hagamos exámenes radiológicos del pie para asegurarse de que el hueso no esté infectado. Nuestro cirujano ortopédico podrá extirpar el tejido muerto o infectado. Es posible que tenga que hacerse esto en el hospital. Además, podrá indicar  un cultivo de la herida para averiguar el tipo de infección que tiene usted y qué antibiótico sería más eficaz. Disponemos de los modernos tratamientos de ozonoterapia  en cámara necesarios.

Es importante que camine lo menos posible. Hacerlo con una llaga puede contribuir a que crezca y a que la infección afecte partes más profundas del pie. Es posible que le pongamos un zapato especial o aparato ortopédico en el pie para protegerlo.

Si la llaga no se cura y usted tiene mala circulación, nuestro podólogo decidirá el tratamiento a seguir. El buen control de la diabetes es importante. Un alto nivel de glucosa en la sangre puede dificultar combatir la infección.

Después de que la llaga sane, esmérese en el cuidado de los pies. El tejido cicatrizado bajo la llaga que se ha curado se quiebra fácilmente. Quizá sea necesario que se ponga zapatos especiales después de que se cure la úlcera para proteger este área y prevenir que le vuelva a salir una llaga.

Nunca trate de cortarse los callos o curarse lesiones en los pies, usted mismo. Eso puede producir nuevas llagas, provocar o agravar infecciones. Permita que nuestro podólogo y cirujano ortopédico le asesoren y ayuden en el cuidado de sus pies.

 

Amputación

Las personas con diabetes tienen probabilidades mucho más altas que otras personas de que se les ampute un pie o pierna. Muchas personas con diabetes tienen disminuido  el flujo sanguíneo a los pies y tienen daño en los nervios, lo que reduce la sensibilidad de la piel. Estos problemas en conjunto pueden hacer que le salgan llagas y que se infecten más fácilmente, lo que puede llevar a una amputación. En la mayoría de los casos, es posible prevenir las amputaciones con atención médica, estudio vascular y uso de calzado adecuado.

Por estos motivos, cuídese mucho los pies y acuda al CMA de inmediato si tiene problemas de pies. Una de las mayores amenazas para los pies es fumar, pues afecta los vasos sanguíneos más pequeños. Esto puede disminuir la circulación a los pies y hacer que las llagas tarden en curar. Muchas personas con diabetes que requieren amputaciones son fumadores.

Plantillas: Son esenciales para evitar y tratar el problema del pie diabético. Nuestro cirujano  ortopédico  indicará un estudio biodinámico de la marcha con el que a través de sensores y de moderna tecnología lasser, detectaremos la biomecánica de apoyo de los pies,  que nos permitirá fabricar la plantilla personalizada para evitar las zonas de sobrecarga peligrosas para el pie diabetico.

Nuestro técnico ortopédico elaborará sus plantillas después del estudio personalizado de la pisada. Los sensores y los nuevos biomateriales son determinantes para evitar la aparición de las llagas diabéticas, y para su tratamiento combinado con cámara hiperbárica 0203 en caso de que aparezcan. 

Por fin disponemos del tratamiento completo para los problemas del pie diabético.

TENGA SIEMPRE PRESENTE: 

La diabetes aumenta el riesgo de muchos problemas de salud graves pero con el tratamiento adecuado y los cambios de estilo de vida recomendados, muchas personas con diabetes pueden prevenir o retrasar la aparición de complicaciones.

En tiempos modernos resulta imprescindible, el manejo multidisciplinario de la Diabetes mellitus. El médico, la enfermera, el nutricionista, el fisioterapeuta, el podólogo y  los especialistas que se requieran, conformarán un equipo que ayudará a la persona con diabetes a comprender su enfermedad y la importancia de la adhesión al tratamiento para su control y para lograr mejor calidad de vida a pesar de la enfermedad.